Masificación de la Sagra e invasión de hábitats de especies protegidas.

En los últimos años, el alcanzar el Pico de la Sagra se ha convertido en un ritual para muchos. Cientos de excursionistas se disponen cada fin de semana a subir a la cima por el famoso "Embudo" y a bajar por los cascajares que se encuentran a su izquierda. Como podemos observar en la foto, el impacto en el cascajar de la cara norte de la Sagra está siendo brutal; hace unos años no existía y comenzó a ser preocupante hace una década. Visto esto, cabe una pregunta, ¿cómo afecta este hecho a la flora endémica de la Sagra?.

La Crepis Granatensis, endemismo local de la Sierra de la Sagra, se puede considerar uno de sus mejores tesoros. La Sagra la guarda con celo en los cascajares o gleras de sus pendientes. En el Atlas y Libro Rojo de la Flora Vascular Amenazada de España, dicha planta se cataloga como especie amenazada y se propone como medidas para la defensa de la planta el prohibir el descenso de montañeros por las gleras o cascajares. Además, se propone incluir a la Sierra de la Sagra en algún espacio protegido o establecer una microrreserva (a lo que se oponen frontalmente los dueños de las grandes fincas de la Sagra). Desde aquí, hacemos un llamamiento a los montañeros que suben a la Sagra, para que escojan rutas alternativas al descenso tradicional por las cascajares, porque la Crepis Granatensis se está viendo seriamente afectada.

Cabe destacar aquí, que nuestras autoridades locales hacen gala de una ignorancia sin igual, cuando proponen excursiones masivas a la Sagra de alrededor de 300 personas (foto de la derecha) y encima se regocijan afirmando que: "Otro de los atractivos de este verano cultural es la subida a la Sagra, la cual el año pasado fue todo un éxito por los muchos participantes que se animaron a "coronar" el pico de la Sagra". La ignorancia es muy atrevida, hasta el punto de que son capaces de incentivar y alentar pelotazos urbanísticos. La corporación municipal, tiene planes que atentan gravemente contra el equilibrio ecológico de la zona, convirtiéndose su inconsciencia en la peor desgracia que le ha caído a la Sagra en su historia (no le podemos pedir peras al olmo).

Por otro lado, la carretera que conecta la Puebla de Don Fadrique con la Losa y que pasa por los Collados de la Sagra, soporta una gran cantidad de tráfico que provoca multitud de muertes por colisión de las distintas aves, mamíferos y reptiles que habitan la zona. Según SEO/BirdLife: "Aunque no se sabe exactamente cuántas aves mueren por colisión en España, datos del resto de Europa apuntan a que se trata de muchos millones de aves todos los años. Por ejemplo, en Suecia estima que mueren 10 millones de aves al año y en Dinamarca más de 3 millones, siendo el número de kilómetros de carreteras y de aves existentes muy inferior al español. Solo por colisión contra los vallados de las autopistas, SEO/BirdLife ha estimado que mueren todos los años unas 65.000 aves en España".

Las nuevas carreteras, caminos y senderos permiten un mayor acceso de personas a las zonas de reproducción y alimentación de las aves. Esta mayor actividad humana genera molestias a las aves llegando a producir pérdidas de puestas. Hay que tener en cuenta que muchas aves necesitan grandes espacios tranquilos para poder vivir. Además, las molestias por actividades humanas son la segunda amenaza que afecta a un mayor número de especies amenazada, siendo la primera la destrucción del hábitat, según afirma SEO/BirdLife.

 Este tipo de urbanismo que proponen nuestras autoridades no sólo consume más recursos, sino que además produce un mayor número de molestias para la fauna y una mayor destrucción e invasión de hábitats.

Con todo esto, cabe recordar que la carretera que une la Puebla de Don Fadrique con la Losa, hasta hace poco se consideraba un camino de montaña y no estaba asfaltado, ya que no une núcleos poblaciones importantes; por lo tanto, consideramos que dicha carretera debería ser devuelta a su estado pasado, para que no se facilite la entrada a tantos vehículos que provocan que la Sagra no sea un lugar tranquilo para las especies amenazadas.

La organización SEO/BirdLife propone las siguientes medias, entre otras, para la protección de hábitats de las rapaces amenazadas, que se encuentran el la Sierra de la Sagra:

- Impedir la construcción carreteras, pistas o caminos y senderos en las áreas de nidificación y sus alrededores (todo lo contrario a lo que quiere hacer Collados de la Sagra Resort).

- Restringir el acceso de los vehículos a los viales que discurran por las áreas de nidificación y que por su ubicación puedan interferir en los procesos reproductores.

- Regular las actividades deportivas (senderismo, pesca, escalada ...) causantes de impacto en las áreas de nidificación, particularmente durante la época de cría.

- Impedir cambios en el uso del suelo a gran escala.

En la misma línea, según se afirma en el Libro Rojo de los Vertebrados Amenazados de Andalucía: La mayor incidencia directa del hombre sobre los reptiles y mamíferos amenazados en Andalucía, proviene de los atropellos en carreteras. Algunas carreteras atraviesan lugares con significativa riqueza y abundancia en reptiles, zonas de paso, o zonas con poblaciones sujetas a elevado grado de amenaza, como es el caso de la Sierra de la Sagra.

La masificación de personas también revierte en una mayor aparición de pequeños vertederos incontrolados, como el que se puede apreciar en la foto. Además de que se realizan vertidos incontrolados de aguas residuales al medio, como el que realiza el Complejo Urbanístico de Collados de la Sagra.